Vistas de página en total

viernes, 3 de diciembre de 2010

Algunas aproximaciones a la reproducción asistida

Reproducción asistida o fecundación artificial es la técnica de tratamiento de la esterilidad o infertilidad que conlleva una manipulación de los gametos.

 

Métodos

La reproducción asistida se realiza por dos medios:

Inseminación artificial

 
Introducción médica del semen o esperma en la vagina de la mujer con la finalidad de conseguir una gestación. Esta vía recibe el nombre de inseminación artificial. Normalmente, con esta técnica, de cada 100 ciclos de inseminación 13 resultan en gestación, y de cada 100 parejas que completan 4 ciclos, 60 consiguen gestación. De todos los embarazos conseguidos, un 15-20% son gemelares y otro 15% se malogran. Se distinguen dos situaciones según el origen del semen:
- Inseminación artificial homóloga o conyugal (IAH): el semen procede de la pareja. Se lleva a cabo la inseminación de manera artificial cuando hay alguna dificultad para que se deposite el esperma en la vagina de la mujer de manera natural (el coito), por ejemplo debido a problemas de eyaculación precoz, vaginismo, impotencia o eyaculación retrógrada. También puede recurrirse al IAH cuando la mujer presente malformaciones uterinas, un moco cervical demasiado espeso, disfunciones ovulatorias, etc... o simplemente cuando la causa de esterilidad en la pareja sea desconocida (15% de los casos).
- Inseminación artificial con donante (IAD): el semen proviene de un donante anónimo. Se recurre a un banco de semen cuando el integrante masculino de la pareja presenta azoospermia, una enfermedad genética hereditaria o una enfermedad de transmisión sexual, cuando la paciente es una mujer sin pareja, etc...
La inseminación artificial consta de tres fases:
  • estimulación hormonal del ovario, para aumentar el número de ovocitos maduros.
  • preparación del semen, seleccionando y concentrando los espermatozoides móviles.
  • inseminación de la mujer, que se realiza en una consulta.

Fecundación in vitro (FIV)

Extracción del ovocito femenino para fecundarlo fuera del organismo de la mujer con espermatozoides obtenidos previamente del hombre. Tras la fecundación, el embrión es implantado en el cuerpo de la mujer. Esta vía recibe el nombre de fecundación in vitro (FIV, o IVF por sus siglas en inglés). La FIV consta de seis fases:
  • estimulación del ovario con hormonas.
  • extracción de ovocitos; en el caso de infertilidad femenina, se puede recurrir a la donación de ovocitos.
  • inseminación de los mismos, que puede producirse:
    • de forma clásica, poniendo juntos los ovocitos y los espermatozoides previamente seleccionados y tratados.
    • mediante inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) en el caso de que los gametos masculinos presenten problemas de movilidad.
  • cultivo in vitro del embrión; durante el periodo de cultivo el embrión pasa por diferentes estados de desarrollo. Habitualmente los embriones permanecen en cultivo un total de tres días. En algunas ocasiones, es conveniente prolongar el cultivo de los embriones en el laboratorio hasta el estadio llamado de blastocisto (~6 días).
  • transferencia embrionaria; se puede realizar bien en el útero o en las trompas y tiene lugar por vía transcervical, sin anestesia. Las tasas de embarazo con FIV e ICSI están alrededor del 50%, siendo superiores al 60% en el caso de donación de ovocitos.
  • congelación y descongelación de embriones en su caso; una vez que se ha transferido el número de embriones adecuado para cada caso, los embriones viables sobrantes se someten a un proceso de congelación, lo que permite conservarlos durante un tiempo. De esta forma, estos embriones están disponibles en el momento en que sean requeridos por la pareja. Las tasas de éxito con transferencia de embriones congelados son similares al resto de los tratamientos, superando el 40%, sin aumento del riesgo de aborto o malformaciones.
En la actualidad la reproducción asistida (in útero o in vitro) es una práctica muy común, aunque dependiendo de los centros, los resultados pueden cambiar.

Fuente: Wikipedia


Técnicas de fertilización
Por el Dr. Sergio Pasqualini (Halitus)
 
 
Las chances de lograr el embarazo con las Técnicas de Fertilización Asistida han aumentado enormemente, pero lamentablemente el embarazo no se logra en todos los casos. Es importante tener en cuenta que:
  • El embarazo no siempre se logra en el primer intento, como tampoco lo logra la pareja fértil teniendo relaciones en el momento apropiado.
  • Las conclusiones que se obtengan del primer intento pueden ser útiles para tener mejores chances en intentos posteriores, ya sea repitiendo el procedimiento de la misma manera o introduciendo las modificaciones que se consideren convenientes.
  • El factor psicológico siempre está presente, en menor o mayor grado, siendo imposible cuantificarlo o evaluar en qué medida está influyendo en forma negativa en un caso en particular. Por lo tanto todo lo que se pueda hacer para mejorar el aspecto psicológico va a redundar en beneficio para la pareja, independientemente del resultado final. Es por esto que aconsejamos una consulta con algún miembro del psicólogo, para una entrevista inicial, la evaluación del caso en particular y decidir qué tipo de acompañamiento es más conveniente: individual o en grupo de apoyo.
  • Muchas veces el éxito final (o sea el embarazo) va a depender de la perseverancia, por lo que la relación pareja-Institución debe ser la mejor posible. Para ello, la confianza en el Instituto y sus integrantes, el diálogo, el planteo de toda duda que se tenga, el participar de los grupos de apoyo, etc. va a ayudar a recorrer el camino juntos.
Baja complejidad
  • Estimulación de la ovulación: ingesta de hormonas. Habitualmente se le indica a la paciente que durante el ciclo previo al tratamiento ingiera píldoras "anticonceptivas", las cuales suprimen el funcionamiento de los ovarios. La medicación que se le administre servirá para estimular al ovario. Esto se hace debido a que la tasa de embarazo en Fecundación in Vitro es mayor si se puede obtener más de un ovocito.
  • Estimulación de la ovulación e inseminación intrauterina: Puede hacerse en consultorio o quirófano. Se necesita una muestra de por lo menos 5 millones de espermatozoides. Las trompas deben estar en buen estado, la mujer ovular bien, y el semen, ser de buena calidad.
  • Inseminación con SWIM UP: en lugar de inseminar el eyaculado fresco directamente, esta técnica selecciona la calidad de los espermatozoides.
Alta complejidad
  • Fertilización In Vitro (FIV) convencional: consiste en sacar el óvulo, mezclarlo con el espermatozoide obtenido días antes por Swim Up y, al tercer día, cuando está formado el embrión, colocarlo dentro del útero.
  • Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI): se emplea cuando hay pocos espermatozoides. Esta es otra variante de las técnicas de fertilización asistida y consiste en la inyección de un solo espermatozoide directamente dentro del citoplasma del óvulo. Proponemos esta variante en las siguientes circunstancias.
    • Semen que presente alteraciones específicas de los espermatozoides.
    • Espermatozoides de pobre calidad (alto porcentaje de espermatozoides anormales, test de hemizona o test de activación alterados) y/ o cantidad insuficiente para intentar una técnica de fertilización in Vitro convencional.
    • Parejas con fallas previas de FIV debido al eventual fracaso en la fertilización, por alteraciones del óvulo.
    • Óvulos con alteraciones estructurales asociadas a fallas en la fertilización.
  • Método GIFT: se colocan óvulos y espermatozoides dentro de la trompa, para que allí se fecunden solos.
  • Diagnóstico preimplantacional: El DGP ofrece a las familias con alto de riesgo de descendencia afectada por enfermedades genéticas una opción diagnóstica temprana que permite evitar la interrupción electiva del embarazo debida a la presencia de afectación fetal.
    Asimismo incrementa la probabilidad de éxito en la implantación y el logro del embarazo, al transferirse al útero los embriones no afectados por la enfermedad genética para la que se encuentra en riesgo la pareja consultante.
  • Método TOMI: se inyecta el espermatozoide dentro del óvulo y – sin permanecer en medios de cultivo – el conjunto se coloca de inmediato en la trompa.

Dr. Sergio Pasqualini
Director Médico de Halitus Instituto Médico


No hay comentarios:

Publicar un comentario